miércoles, 24 de julio de 2013

Lempira

Lempira (d. 1537) fue un capitán de guerra del
pueblo de los lencas que luchó contra los
españoles durante la década de 1530, en los
documentos escritos durante la conquista
española, es mencionado con el nombre de
Elempira.
Era un indio de origen maya-lenca, de mediana
estatura, espaldudo y de gruesos miembros. Era
bravo y desde muy joven mostró gran valor, sentía
un amor entrañable por su pueblo, su tierra, sus
leyes y sus costumbres.
El nombre Lempira, según sostienen Jorge Lardé y
Larín, proviene de la palabra Lempaera, que a su
vez procede de dos vocablos de la lengua lenca:
de lempa, que significa "señor" —título de alte
dignidad o jerarquía—, y de era, que significa
“cerro o sierra”. Así pues, Lempira, vendría a significar “Señor de la sierra” o “Señor del
cerro”.
Lempira fue comisionado por Entepica para que organizara la resistencia a la penetración
de las tropas españolas en 1537, teniendo como base el cerro de Cerquín. Cuando los
españoles llegaron a Cerquín, Lempira se encontraba luchando contra caciques vecinos,
pero debido a esta amenaza, Lempira se alió con el subgrupo lenca de los Cares y
consiguió reunir un ejército de casi 30.000 soldados, procedentes de 200 pueblos.
Debido a ello, otros grupos se alzaron también en armas en el valle de Comayagua, en
Olancho. Los intentos españoles para derrotarles, dirigidos por Francisco de Montejo y su
lugarteniente, Alonso de Cáceres, resultaron infructuosos antes de 1537.
Muerte
Con la muerte de Lempira se consolidó el dominio territorial español sobre la región
central y occidental de Honduras y se fundaron nuevos poblados, entre ellos, Gracias, en
1539.
Historia Tradicional de la Muerte de Lempira
En la versión tradicional, que se basa en la obra del cronista Antonio de Herrera y
Tordesillas, Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y en tierra firme
del mar Océano. Biografías
Herrera afirma que Lempira murió a traición. Los españoles lo convencieron para que
aceptara encontrarse con dos representantes de Alonso de Cáceres para negociar la paz.
Durante la reunión, un arcabucero disparó a Lempira repetidas veces desde un caballo, lo
que puso fin a la vida del héroe Lenca.
Historia en el Archivo General de Indias
Existe otra versión sobre la muerte de Lempira, encontrada en la Probanza de Méritos, un
documento redactado en México en 1558 por Rodrigo Ruiz, y descubierto por Mario
Felipe Martínez Castillo en el Archivo General de Indias de Sevilla.
Este documento trata del servicio de Rodrigo Ruiz en la conquista de Honduras con
Francisco de Montejo, y afirma que el capitán "El Empira", murió en combate con Ruiz en
medio de un "guazavara" (algazara o batalla inesperada) y después, Ruiz le cortó la
cabeza como prueba fehaciente de la muerte de Lempira. El texto incluye como testigos a
Alonso de Maldonado y Catalina de Montejo.
Moneda de Honduras
La moneda nacional de Honduras recibió el nombre del caudillo, el lempira (código ISO
4217: HNL). También conmemora al héroe lenca la ciudad de Puerto Lempira, capital del
departamento hondureño de Gracias a Dios, así como el ya citado departamento de
Lempira.

José Trinidad Reyes

El Padre José Trinidad Reyes y Sevilla (11 de junio de
1797 - † 20 de septiembre de 1855) es considerado
prócer de Honduras y es el fundador de la Universidad
Autónoma de Honduras, usada anteriormente como
Casa de Gobierno "La Sociedad del Genio Emprendedor
y del Buen Gusto".
Fue un luchador contra la pobreza y sus causas,
asistiendo a los pobres e insistiendo en su derecho a la
educación no sólo en asuntos de la fe, sino también en
asuntos más mundanos como la cultura y las ciencias.
Como aportes a la cultura escribió varias pastorelas,
reconstruidas por Rómulo Durón, las cuales son las
primeras manifestaciones teatrales en Centro América, y
cuya representación de las mismas, estableció los
cimientos en Honduras para la posterior aparición del
teatro. Estas pastorelas eran presentadas por el Padre Reyes en las iglesias de
Tegucigalpa, una de estas es Navidad Nuestra, que con el tiempo se ha convertido en un
clásico del teatro hondureño contemporáneo por su mezcla armoniosa de las diferentes
tradiciones presentes en la Navidad hondureña.
Reyes fue un polemista a favor de los derechos de la mujer, esto se ve reflejado en sus
pastorelas, donde los personajes femeninos son mujeres con mucha voz. Es célebre un
escrito suyo aparecido con el seudónimo de Sofía Seyers, el cual es todo un manifiesto
feminista, donde Reyes aboga porque se cumpla en las mujeres el derecho más
elemental de la educación. Muchas de las ideas expresadas por Reyes en ese artículo
están inspiradas en las socialistas francesas y en las ideas ilustradas de la Revolución
francesa, de las que el padre Reyes en su faceta política fue un gran divulgador.
Reyes tuvo un talante afín a la Ilustración, a lo mejor del humanismo y al arte religioso.
Él estaba convencido de la importancia de las artes (del teatro en particular) como
instrumentos para civilizar y hacer progresar a las naciones. Durante su vida en
Tegucigalpa libró grandes batallas contra los excesos del fanatismo y la superstición
política y religiosa.
Biografía
José Trinidad Reyes y Sevilla nació el 11 de junio de 1797 en la cuidad de San Miguel,
Tegucigalpa, es hijo legítimo de Felipe Santiago de Reyes —honrado profesor de música,
quien le instruyó en lo básico de la materia— y de doña María Francisca Sevilla.
Fue bautizado el 14 de junio del mismo año, a los 3 días de nacido, por el Reverendo
Padre Fray Nicolás Hermosilla, y su madrina fue doña María Josefa Araurrenechea. En su
partida de bautismo se lee el su nombre completo; Juan José Sahagún de la Santísima
Trinidad.

José Trinidad Cabañas

José Trinidad Cabañas Fiallos (n. Tegucigalpa,
Honduras; 9 de junio de 1805 - m. Comayagua,
Honduras; 8 de enero de 1871) fue un militar y político
hondureño que fue Presidente de la República de
Honduras (1852-1855) y un defensor de las ideas
liberales que apoyó la unión de Centroamérica.
Es considerado prócer de y una de las personas más
honradas de la historia de Honduras. Era chaparro y
durante su periodo de presidente sostuvo que: "No se
trata de fundar la República de algunos, si no la
República de todos". En su estatua erigida en el Parque
"La Merced", de Tegucigalpa, puede leerse: "Al Heroico
Soldado de la unión centroamericana. Al guerrero
modelo de constancia, de honradez y de valor".
Biografía
José Trinidad Cabañas nació en Tegucigalpa el 9 de junio de 1805. Es hijo de José
María Cabañas Rivera y Juana Fiallos. Fue bautizado por el padre Juan Francisco
Márquez el mismo día de su nacimiento, su fe de bautismo se encuentra en el folio 98 del
Registro Eclesiástico de la Iglesia Parroquial de San Miguel de Tegucigalpa y lo registra
como español.
Estudio en el Colegio Tridentino de Comayagua, donde estudió gramática latina, teología
y filosofía.
Vida militar
En 1827 cuando las fuerzas de Justo Milla invadieron y sitiaron Comayagua y derrocaron
al Gobierno de Dionisio de Herrera, Cabañas, con 22 de edad, prestó su cooperación en
defensa del gobierno; se presentó ante Dionisio de Herrera con sus tres hijos y dijo:
«Señor, el peso de mis años no me permite acompañaros al campo de batalla
pero aquí tenéis a mis tres hijos que pueden lo que yo debiera hacer, dispuestos a
derramar su sangre al pie de la bandera que defendéis».
Fue así como ingresó al ejército de la República Federal de Centroamérica, donde fue
lugarteniente del General Francisco Morazán y llegó a ser general del Ejército federal,
ganando liderazgo político y militar, lo que le valió ser Diputado de la Asamblea
Constituyente de 1830.

José Cecilio del Valle

José Cecilio del Valle (22 de noviembre de 1777 – † 2
de marzo de 1834) Fue un filósofo, político, abogado y
periodista, centroamericano que redactó el acta de
independencia de Centroamérica. Fue diputado al primer
Congreso Constituyente de México, Alcalde de
Guatemala, Presidente de las Provincias Unidas de
Centroamérica y Ministro de Relaciones Exteriores de
México entre otros cargos importantes.
Valle apodado 'el sabio' fue también, uno de los padres
fundadores de Centroamérica. Él utilizó palabras como
su única arma, y el hecho más sorprendente de su vida
es que, a pesar de su temperamento pacífico y la falta
de glamour militar, sus esfuerzos han sido apreciados
por la mayoría de sus compatriotas.
Biografía de José del Valle
José Cecilio del Valle nació el 22 de noviembre de 1780, en la localidad de Choluteca,
situada a orillas del río del mismo nombre. Esta ciudad perteneció a la antigua provincia
de Tegucigalpa (hoy Honduras), durante la dominación española. Sus padres fueron: José
Antonio del Valle y la Sra. Gertrudis Díaz del Valle. Ambos miembros de las familias
españolas de más prestigio del Reino de Guatemala y que por lo tanto ocuparon
importantes puestos políticos y militares.
Su bisabuelo, José Díaz del Valle. Era alférez mayor y regidor perpetuo de Choluteca, de
origen andaluz y en su escudo llevaba una leyenda que decía " El que más vale no vale
tanto como vale Valle"; llegó a tener a tener en sus haciendas más de dieiséismil cabezas
de ganado.
Pero la fortuna de los Valles no era suficiente para proveer al joven José Cecilio con una
buena educación. Tegucigalpa, carecía de buenas escuelas, las únicas disponibles con el
apoyo de donaciones privadas. Debido esta situación, José Antonio del Valle, tuvo que
mudarse con su familia a la ciudad de Guatemala, donde esperaba que su hijo obtuviese
una mejor formación. José Cecilio contaba con sólo 9 años de edad, cuando llegó a
Guatemala.

Dionisio de Herrera

José Dionisio de Herrera (9 de octubre de 1781 - †
13 de junio de 1850) fue el primer Jefe de Estado de
Honduras, gobernó su país, Honduras entre los años
(1824-1827) y también fue Jefe del Estado de
Nicaragua (1830-1833).
Biografía de Dionisio de Herrera
Nació en Choluteca, Honduras, provenía de una
familia terrateniente, sus Padres fueron Juan Jacinto
De herrera y Paula Díaz del Valle Izaguirre. Su padre
fue desde 1793 Alcalde Provincial de la Villa de
Choluteca.
Su esposa fue Micaela Quezada Borjas y tuvo 9 hijos, doña Micaela es hermana de la
madre del General Francisco Morazán (su sobrino).
Educación Superior
Estudió en la Universidad de San Carlos de Guatemala donde tomó contacto con las
ideas liberales de la Revolución Francesa; fue tutor de su sobrino político, el general
Francisco Morazán.
Se graduó de Abogado en la Universidad de San Carlos Borromeo en Guatemala.
En su biblioteca personal abundaban los textos en francés, era una de las más completas,
a tal grado que sus opositores políticos la incendiaron en las cercanías del puente Mallol
de Tegucigalpa por encontrar lo que según ellos eran “libros herejes”.
Formación Laboral
En 1820 ocupó su primer cargo público al ser nombrado secretario del ayuntamiento la
villa de San Miguel Arcángel de Tegucigalpa. Fue organizador de tertulias donde se
comentaban los sucesos de España, México, las luchas de Bolívar y San Martín.
Autor del Acta de Independencia
Herrera es además autor del Acta de Independencia de Honduras, redactada el 28 de
Septiembre de 1821, poco después de la llegada de los pliegos; con la revolución
triunfante de Morazán fue nombrado para que pacificara Nicaragua.

Francisco Morazán

Francisco Morazán
Militar y político hondureño, último presidente de la
República Federal de las Provincias Unidas del Centro de
América (Tegucigalpa, Honduras, 1792 - San José, Costa
Rica, 1842).
La unión centroamericana, formada por Guatemala,
Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, se había
formado en 1823, bajo la presidencia del conservador
Manuel J. Arce. Morazán inició entonces su carrera política
en el Estado de Honduras, bajo la protección del presidente
Dionisio Herrera.
A raíz de la rebelión de Justo Milla, al cual derrotó, Francisco Morazán se
convirtió en presidente de Honduras (1827) y se erigió en líder de los liberales
centroamericanos. Cuando el presidente salvadoreño, Pardo, le llamó en su
auxilio ante un ataque guatemalteco, Morazán tomó San Salvador (1828) y
luego Guatemala (1829), que era además la capital federal. Arce y los
principales dirigentes conservadores fueron desterrados, mientras se
instauraba un régimen liberal y Costa Rica abandonaba temporalmente la
federación (de 1829 a 1831).
Las elecciones de 1830 confirmaron a Francisco Morazán como presidente de la
República (triunfo que revalidó en las de 1834). Durante ese periodo -conocido
como la «Restauración»- puso en marcha reformas que se estrellaron contra
múltiples obstáculos: el particularismo de las provincias, las ambiciones de los
militares, la oposición de la Iglesia, las presiones internacionales, la bancarrota
financiera, las críticas al nepotismo y la corrupción del equipo gobernante…
En 1837 Rafael Carrera protagonizó una rebelión que tomó el poder en el
Estado de Guatemala y su éxito produjo estallidos similares en el resto de la
federación. Al terminar el segundo mandato de Morazán (1838) era tal la
descomposición del sistema político que no se celebraron elecciones para la
presidencia y puede decirse que se disolvió la unión centroamericana. Morazán
fue elegido presidente de El Salvador (1839-40) y lanzó desde allí un último
intentó contra Guatemala en 1840; fue derrotado y marchó al exilio en Perú.
En 1842 desembarcó en Costa Rica, donde tomó brevemente el poder; antes
de que pudiera iniciar la reconstrucción de la unidad centroamericana fue
capturado y fusilado.

RAMON AMAYA AMADOR

Amaya Amador nació en Olanchito, departamento de Yoro, el 29 de abril de 1916, siendo sus padres Isabel Amaya y Guillermo R. Amador. 

Después de trabajar como peón en los campos bananeros de la costa norte inició su carrera de cuentista y su narración "La nochebuena del campeño Juan Blas" salió a luz pública en el número 15 de la revista ANC, órgano de la Asociación Nacional de Cronistas, editada en Tegucigalpa y correspondiente al 31 de diciembre de 1939. 


Ramón Amaya Amador, narrador y periodista, es uno de los más prolíficos escritores del país y quien tiene más obras publicadas: Prisión Verde, Amanecer, El Señor de la Sierra, Los brujos de Ilamatepeque, Constructores, Destacamento Rojo, Operación Gorila, Cipotes, Con la misma herradura, Bajo el signo de la paz, El camino de mayo, Jacinta Peralta, Cuentos Completos y Biografía de un machete permaneciendo inéditos casi veinte libros más. 


Ramón Amaya Amador inició su vida periodística en 1941 como redactor, primero, y como jefe de redacción, después, del periódico El Atlántico, de La Ceiba, fundado y dirigido por Ángel Moya Posas. Posteriormente, el 8 de octubre de 1943, Ramón Amaya Amador fundó en Olanchito, con Dionisio Romero Narváez, el semanario Alerta, contando con la valiosa colaboración de su compañero Pablo Magín Romero. 


El escritor abandonó su patria en 1944 debido a la persecusión del cariato, radicándose en Guatemala, en donde trabajó como editorialista de Nuestro Diario, durante el régimen democrático del doctor Juan José Arévalo, entregando también sus colaboraciones al Diario de Centro América, El Popular Progresista y Mediodía. A la caída del gobierno de Jacobo Arbenz Guzmán, nuestro compatriota se asiló en la sede de la Embajada Argentina, viajando a aquella nación del sur. En Buenos Aires laboró en la editorial "Ariel" y en Sarmiento, un periódico de educación popular, editado en la ciudad de Córdoba. 


El 19 de mayo de 1957, Ramón Amaya Amador retornó a Honduras, acompañado de su esposa Regina Arminda Funes, originaria de Córdoba, Argentina; en ese año ingresó a la redacción del diario El Cronista, de Alejandro Valladares, y fundó en Tegucigalpa, con Luis Manuel Zúniga, la revista Vistazo. 


El Círculo Literario Hondureño le rindió un homenaje en el Paraninfo de la Universidad Nacional Autónoma en Tegucigalpa el 11 de noviembre de 1958, interviniendo en el acto el rector Lisandro Gálvez y los estudiantes universitarios Rafael Leiva Vivas, J. Delmer Urbizo y Oscar Acosta. 


En esa oportunidad, Ramón Amaya Amador leyó un extenso discurso de agradecimiento en el que afirmaba que era la primera vez que en su patria recibía una honrosa distinción por sus trabajos en las letras y en la cultura. Este documento puede considerarse como su testamento literario. 


El 19 de abril de 1959 abandonó Tegucigalpa junto a su esposa Arminda y sus pequeños hijos: Aixa Ixchel y Carlos Raúl, para radicarse en Praga, Checoslovaquia, integrando la plana de redacción de la revista Problemas de la Paz y el Socialismo. 


El 24 de noviembre de 1966, en las cercanías de Bratislava, se accidentó el avión soviético Ilushyn-18, de la línea aérea búlgara Tabso, pereciendo todos sus ocupantes, entre ellos Ramón Amaya Amador y tres compañeros de trabajo en la revista que hemos mencionado: el brasileño Pedro Motta Lima, el argentino Alberto Ferrari y el japonés Sigho Kadzito. 


Once años después y tras arduas gestiones iniciadas por el poeta hondureño Oscar Acosta (en ese entonces Embajador de Honduras en España) y que duraron cuatro años, se logró la repatriación de los restos mortales de Ramón Amaya Amador los que fueron enviados de Checoslovaquia a Madrid y luego trasladados a Tegucigalpa en septiembre de 1977, permaneciendo la urna con las cenizas de Amaya Amador en la Sección Colección Hondureña de la Biblioteca de la UNAH. 


La comisión encargada del traslado estaba integrada por Oscar Acosta; Rigoberto Paredes, Jefe del Departamento de Letras y Lenguas de la Universidad Nacional de Autónoma de Honduras; Héctor Hernández, Presidente del Sindicato de Trabajadores de la UNAH; Alejandro Gutiérrez, Secretario General de la Federación de Estudiantes Universitarios de Honduras, y Livio Ramírez Lozano, Agregado Cultural de la Embajada de Honduras en Madrid. 


Sin embargo, la repatriación de los restos no impidió que durante casi una década más, sus obras fueran perseguidas. Debieron transcurrir otros catorce años para que el archivo principal con las obras inéditas de Ramón Amaya Amador escritas en su largo exilio pudiera regresar a Honduras. 


En abril de 1991, en un acto solemne en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, el Presidente de la República, Lic. Rafaél Leonardo Callejas, recibió a nombre del pueblo de Honduras, más de veinte títulos inéditos que fueron repatriados desde la Casa de las Américas, La Habana, Cuba a donde fueron llevados desde Praga, Checoslovaquia. 


Esta vez las gestiones iniciadas por Carlos Amaya Fúnez, hijo del escritor, fueron respaldadas por una comisión integrada por Oswaldo Martínez y Neptalí Orellana de Radio Progreso, Juan Ramón Durán, Director de la Escuela de Periodismo de la UNAH, David Romero de Diario Tiempo, Adelma Argueta, Diario La Prensa y el Dr. Víctor Ramos; quienes lograron el apoyo del gobierno de la República para agilizar y facilitar el traslado de las obras. 


Ocho años después, y treinta y dos después de muerto, su pueblo y su gente se movilizaron para llevar a su definitiva morada las cenizas del notable escritor de Olanchito. 


Una comisión de olanchitos presidida por el Prof. Esaú Juárez González e integrada por el Prof. Fabio Bernardino Cárcamo, Director de la Casa de la Cultura de Olanchito, Juan Carlos Medina, Vicepresidente del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Standard Fruit Company; José Luis Bardales Cano; Rony Javier Cruz; Gustavo Sosa Martínez; Fernando Mac Lean; Geovana Spears; Santiago Manzanares; Raúl Cortes y Eduardo Manuel Cruz Martínez; organizó el retorno que tuvo lugar el 19 de mayo de 1999. 


Desde 1966 se ha escrito mucho sobre la vida y obra de Ramón Amaya Amador, entre los que podemos mencionar a Dionisio Romero Narváez, el Prólogo de Longino Becerra aparecido en la 2ª edición de Prisión Verde, el ensayo biográfico de Max Sorto Batres, publicado por el Ministerio de Cultura y Turismo en 1990, y la extensa y documentada biografía realizada por su paisano Juan Ramón Martínez, que apareció bajo el sello de la Editorial Universitaria de la UNAH en 1995