miércoles, 24 de julio de 2013

Clementina Suárez

Clementina Suárez (Juticalpa, Honduras) 1902 -
Tegucigalpa 1991) fue una poeta y pintora hondureña
Datos biográficos
Casada con el famoso pintor y escultor José Mejía Vides,
Clementina Suárez es uno de los nombres
fundamentales de la poesía hondureña de vanguardia.
Clementina Suárez nació en 1903, fue una Bohemia
apasionada de los cafés, Desde muy niña se habituó a ir
donde quería y hacer lo que le pareciera. No le
molestaba ser la única mujer que frecuentaba el estanco
de "Mamá llaca" en el Barrio La Ronda de Tegucigalpa.
Fue una mujer que adoraba la compañía de los hombres en todas las formas, le
encantaba estar rodeada de talentos, energía e ideas. De hecho la educación de
Clementina era la gente.
A Clementina Suárez se le llamo la "Mujer Nueva" de Honduras. Vestía pantalones
cortos y traje de baño; celebraba su cuerpo no sólo en su vida sino también en su
poesía. Fue liberada, independiente y franca. Tegucigalpa se escandalizó y se intrigó
por ella. Y aunque ella fue la primera mujer que publicó un libro en Honduras, la gente
se interesaba más por sus amantes que por su poesía.(Janeth N. Gold).
Participó con pasión en la vida bohemia de los cafés de la capital. Adoraba la
compañía de los hombres en todas las formas. Fue llamada la Mujer Nueva de
Honduras. En diciembre de 1991 la delincuencia se ensañó con esta noble Poeta. El
Poeta Roberto Sosa le hizo su última entrevista.
Mujer y Poeta. O para ser más cabales con su indivisible condición humana: Mujer
Poeta. Clementina Suárez es así: Mujer por la gracia de su sexo, el cual ha sabido
enaltecer a niveles muy por encima del consabido muérgano; y Poeta por destinación
inclaudicable, la única en su género que ha logrado aquí, hasta hoy, ejercer tal oficio
con suficiente propiedad y transcendencia.
Si hubiera una sola palabra para extraer su dilatada trayectoria vital, yo propondría:
intensidad hasta la última gota de luz que fuera posible. Por eso, Clementina Suárez
le ha profesado al tiempo la más legitima de las lealtades: la autenticidad, lo cual
supone a despecho de lo establecido no dejarse avasallar por aquél, no prestar
obediencia a sus varios y variados fueros. Ella ha vivido para crecer. Su corazón,
arma de fuego, ha traspasado limpiamente los carapachos de la fijeza, la rendición o
el acatamiento.

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